La aplicación de fitosanitarios se perfecciona día a día en el campo a través de capacitación y nuevas tecnologías que permiten ser cada vez más eficientes a la hora de trabajar en los lotes.
En este contexto, uno de los puntos más sensibles a la hora de hacer las aplicaciones, son las zonas periurbanas. Desde 2013, existe una recomendación por parte del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y un gran número de instituciones públicas y privadas, que promueve el concepto de amortiguamiento por sobre el de exclusión.